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Seguridad al volante: Recibir el invierno con precaución y preparación
El invierno evoca imágenes de nieve que cae suavemente, diversión festiva y actividades como patinaje sobre hielo y trineos. Sin embargo, las temperaturas típicamente gélidas de la estación también pueden crear condiciones duras en la carretera. Conducir en invierno presenta una serie de retos que no existen en otras épocas del año. La niebla densa puede reducir la visibilidad, mientras que la nieve y el hielo espesos pueden ser peligrosos, ya que aumentan el riesgo de accidentes.
En Chicago zona ha visto recientemente un buen número de accidentes de tráfico debido a la nieve y el hielo, lo que llevó a las autoridades a cerrar carreteras en determinadas zonas. Por ejemplo, una camioneta perdió el control debido a las condiciones de nieve, chocando con un autobús Pace en la autopista Jane Addams Memorial Tollway en Rosemont. En Wilmette, seis coches se vieron implicados en un accidente. El Departamento de Transporte Illinois tuvo que descongelar una calzada en Hanover Park después de que se produjeran accidentes de tráfico en la zona.
Conducir durante el invierno significa añadir las condiciones meteorológicas adversas a todos los peligros típicos a los que se enfrentan los conductores en la carretera, desde la conducción distraída hasta las carreteras llenas de baches. Según el Departamento de Transporte de Estados Unidos (DOT), cada año se producen alrededor de 1,2 millones de accidentes de tráfico relacionados con las condiciones meteorológicas. De esos accidentes, el 18% se producen cuando cae nieve o aguanieve, el 16% en carreteras nevadas o cubiertas de nieve y el 13% en calzadas heladas.
Durante los meses de invierno, las personas que tienen previsto conducir deben tomar las medidas adecuadas para protegerse a sí mismas, a sus pasajeros y a los demás. Para mantenerse seguros en la carretera en invierno, los conductores deben estar preparados para reducir la velocidad, dejar más espacio de seguridad y ser más conscientes de lo que les rodea.
Antes de salir a la carretera, los conductores deben asegurarse de que su vehículo está preparado para el invierno. Algunas medidas de sentido común son controlar periódicamente la presión de los neumáticos, mantener el depósito de gasolina casi lleno y comprobar con antelación la previsión meteorológica y el estado de las carreteras. Considere la posibilidad de modificar las rutas de conducción para evitar las malas condiciones. Aprovisione su vehículo con un kit de supervivencia bien equipado con elementos como una linterna, pilas de repuesto, un botiquín de primeros auxiliosUna pala pequeña, cables de refuerzo, ropa de invierno y mantas.
Los conductores también pueden beneficiarse de reservar tiempo adicional para sus desplazamientos diarios, ya que la nieve y el hielo tienden a reducir la velocidad. El Departamento de Transporte ha determinado que las nevadas ligeras pueden reducir la velocidad media de conducción en un 13%, mientras que las nevadas intensas pueden disminuir la velocidad hasta en un 40%.
Tomar estas medidas adicionales puede parecer un inconveniente, pero son esenciales para mantenerse seguro mientras se conduce durante el invierno en Chicago. La nieve, el hielo y otras condiciones meteorológicas adversas suponen un riesgo real de accidentes de tráfico que pueden causar lesiones graves.


