Blog de Derecho de lesiones personales
¿Es su coche una trampa mortal en invierno?
El tiempo invernal trae consigo peligrosas condiciones de nieve y hielo en las carreteras. Según la Administración Federal de Carreteras, más de 1,3 millones de accidentes de coche, o el 23% del total, están relacionados con el tiempo. Conocer los hechos puede ayudarte a mantenerte seguro.
El hielo y la nieve hacen que la conducción sea más peligrosa, pero la buena noticia es que la mayoría de los habitantes de los climas más fríos son conscientes de ello y lo compensan conduciendo con menos precaución durante las inclemencias del tiempo. Esto significa que, en general, los días de nieve pueden ser más seguros. Una excepción a esta regla es el primer día después de una gran tormenta de nieve. Según los investigadores, el primer día nevado del año es sustancialmente más peligroso que otros días nevados, simplemente porque los conductores aún no han recuperado el sentido de la nieve. Los conductores también deben ser conscientes de que, aunque la nieve y el hielo son peligrosos, el hielo negro lo es aún más, porque la carretera puede parecer sólo mojada cuando en realidad está helada.
Además de ser conscientes de las condiciones peligrosas, los conductores deben tener cuidado al preparar sus vehículos para el invierno. Asegúrese de que las luces, el sistema de escape, la calefacción, el desempañador y los frenos funcionan correctamente. Sustituya las escobillas limpiaparabrisas, inspeccione los neumáticos y lleve cadenas para la nieve. Compruebe la batería, cambie el aceite y asegúrese de que el anticongelante es una mezcla adecuada de 50:50 de anticongelante y agua. Los conductores deben llevar siempre suministros de emergencia, como agua potable, una linterna, un botiquín de primeros auxilios y bengalas, por si se quedan atascados en la nieve.
Si es necesario esperar a que pase una tormenta de nieve en un coche aparcado, es imperativo que los conductores se aseguren de que el tubo de escape no está bloqueado por la nieve. Cada año mueren más de 100 personas por intoxicación accidental de monóxido de carbono en vehículos, a menudo porque tienen el motor en marcha para calentarse y el tubo de escape está bloqueado por la nieve, lo que hace que entre monóxido de carbono inodoro pero mortal en el habitáculo del vehículo.


